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AYUNTAMIENTO DE ABENOJAR

 

Abenójar forma parte de la comarca del valle del Alcudia y Sierra Madrona junto con los municipios de Villamayor de Calatrava, Almodóvar del Campo, Brazatortas, Cabezarados, Cabezarrubias del Puerto, Solana del Pino, Fuencaliente, San Lorenzo de Calatrava y Argamasilla de Calatrava.   

POBLACIÓN: 1.635

SUPERFICIE: 423 Km2

DENSIDAD: 3,86 (hab/km2)

ENCUADRE GEOMORFOLÓGICO: El municipio se encuentra situado a 612 m. de altitud dentro de la depresión del Tirteafuera.

ACCESOS: A través de carretera por la autonómica CM – 4110 y por la provinciales C – 424 y la CR – 4121.

-            LOCALIZACIÓN

Población situada al sur de la provincia de Ciudad Real, en la zona oeste del Campo de Calatrava, en la parte septentrional de la Comarca del Valle de Alcudia y Sierra Madrona.

Limitada al norte con Saceruela, Luciana y Los Pozuelos de Calatrava, al este con Cabezarados y Los Pozuelos de Calatrava, al sur con Almodóvar del Campo y al oeste con Almadén y Almadenejos.

-            TOPÓNIMO:

Nombre mas antiguo Avenota, Corchado Soriano lo cita en su libro “El Campo de Calatrava: Los Pozuelos”. Lo refleja en tiempos de  de reinado de Alfonso VIII.

Lo podemos ver después, con otras definiciones como Venoxar, Abenoxar, Benosa y Benojar, hasta el actual Abenójar.

-          EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

La primera mención probable de la zona es con el nombre de Ad Turres en época romana, debido a la multitud de torres de vigilia que rodeaban la zona, ya que servía de paso a Sisapo (La Bienvenida. Almodóvar del Campo) y Andalucía.

 

En esta época, dos caminos, llamados ambos de la plata, partían desde Sisapo para Toletum. Uno de ellos, precisamente el que nos interesa, desde Sisapo de dirigía a Almadenejos, de éste a Lacipea (Fontanosas) y luego a Abenójar para dirigirse a Levciana (Luciana). Según las pocas descripciones de la época y los cálculos de Francisco Coello, podemos afirmar que el tramo de Lacipea a Abenójar seguía prácticamente la misma ruta que la actual carretera o muy próxima a ella.

 

Otros dos    enlaces podían partir de Abenójar, uno es el que va a Saceruela, llamándose camino de la Mancha a Extremadura. Y el otro vendría de Carcuvium (Caracuel)  pasando por Cabezarados hasta aquí, así serviría de enlaces con los otros dos caminos.

 

De todo lo anterior se puede deducir que en esta zona debería haber un pequeño núcleo de población o al menos una posada para el descanso de los viajeros.

 

Hace 30 años el párroco de Fontanosas Candelo López, descubrió una alcantarilla de época romana próxima a la carretera que va a Almadén.

 

Los pequeños núcleos aislados que rodeaban la zona fueron construyendo una pequeña población junto a un arroyo (El Arroyo de los Pradillos) llamada: Venoxar, Abenoxa, Benosa, Aben Oja, Benoja, Abenoxar es el nombre que recibe en el siglo XII, debido a una ligera modificación evoluciona a Abenójar de Calatrava y finalmente Abenójar.

 

En el año 1.063 apareció un héroe local llamado Aben Ocaxa (También aparece como Ben Ocacha, Ben Ocaxa e Ibn ukkasha), bandolero que ocupó Córdoba. Es posible que le diera el nombre al pueblo o éste a él. Aben Ocaxa, según se trata en el “Tomo II” de Aben Thahir. El rey de Toledo Alfonso de Castilla, en enero de 1.074 mandó a las órdenes de Aben-Ocaxa, un numeroso ejercito sobre Córdoba, y favorecido por una facción, así como por la oscuridad de la noche, Aben-Ocaxa degolló a la guarnición y mato al príncipe Abbad, sorprendiendo durante el sueño por los traidores. Al-Mothamid acudió a la defensa de su territorio y, después de tres años de combates y sacrificados, tomó por asalto a Córdoba, mandó clavar a la entrada del puente el cadáver de Aben-Ocaxa, y no sólo arrojo a los árabes castellanos de Andalucía, sino que les conquistó toda la tierra toledana comprendida entre el Guadalquivir y el Guadiana.

 

La colonización de esta zona que había quedado desierta y arrasada comenzó rápidamente y “La Dehesa de Abenójar” y su término quedó fue concedido en 1.183 por Alfonso VIII ala Orden Militar de Calatrava. El momento de máxima afluencia fue durante el reinado  de Fernando III; en esta época llegaron gentes del norte, especialmente leoneses, asturianos y gallegos.

 

Los árabes dejaron esta zona tras de la cruenta batalla de Las Navas de Tolosa (1.212)

 

El 9 de febrero de 1.217 el Papa Honorio III concede al Arzobispo D. Rodrigo “…las casas, viñas, molinos, hornos, sernas… de Zuferola… hasta Abenójar”.

 

En el primer cuarto del siglo XIII finaliza una primera etapa de la reconquista. La Orden de Calatrava comienza a administrar el territorio, creando las Encomiendas. La Primeras Encomiendas en la Orden de Calatrava eran: la Mayor, la Clavería, las de Benavente, Caracuel, Guadalerza y Malagón. A partir de 1.284 se irán creando nuevas encomiendas.

 

En 1.267 Ruy Martínez de Mosquera se hizo cargo de la Dehesa de Villagutierre con el  fin de poblarla. Alfonso X, el 29 de abril de 1.281 concedió una serie de exenciones fiscales a los que fueran a vivir a diversos sitios, entre los que se encuentra la dehesa de Villagutierre, aunque parece ser que no consiguió los fines propuestos. El solar que se identifica donde hubo un intento de población es el llamado hoy día Casas Viejas.

 

Entre los años 1.296 y 1.392 es nombrada la Encomienda de  Villagutierre en el maestrazgo de don Garci López de Padilla. Se ignora en que año fue suprimida la encomienda y asimismo cuando se despobló.

 

En el siglo XVI existían en el Valle de Alcudia tres tipos de explotaciones mineras. Las de Villagutierrez pertenecían al grupo de las grandes explotaciones que contaban con mayores avances técnicos y más capital. Las Ordenanzas promulgadas en 1.564 no suponen el cambio positivo que se esperaba ya que no se rebajan los índices fiscales vigentes,  lo que provoca: Mayor coste  del proceso de producción; debido al metal que llegaba de América, bajó el precio de la plata; los costes de extracción y mantenimiento superaban los beneficios.

 

La consecuencia de lo anterior fue el cierre de las grandes minas de costoso mantenimiento (Tirteafuera, Abenójar, Mestanza) en el periodo comprendido entre 1.570 y 1.575.

 

A lo largo de este siglo existió en el pueblo un Tribunal de la Inquisición cuando aún quedaban en el mismo 200 familias de moriscos.

 

En el año 1.575, Fadrique Álvarez de Toledo, IV duque de Alba (1.537 -1.583) fue condenado por Felipe II a permanecer desterrado en Abenójar (villa de la Encomienda Mayor de Calatrava de la que era titular), por haber faltado a una palabra de casamiento y con este motivo escribió una carta a su padre.

 

En el año 1.652 disminuyó tanto la población, que se le tuvieron que agregar los curatos da Luciana y Cabezarados para que pudiera subsistir, pues entonces contaba con sólo 70 vecinos, según se indica en el Capitulo General de ese mismo año.

 

En la vista general de la orden de Calatrava en 1.720 tan sólo se señalan 47 vecinos, sin embargo, en el Catastro del Marques de Ensenada de 1.754 se indica que hay 213 vecinos.

 

En el año 1.737 en la posesión del Infante-Cardenal, se define a la dehesa de Villagutierre como:

“… Dehesa de Villagutierrez, en término de Abenójar, lindando con otra de la Encomienda Mayor cuyo apeo comienza en el mojón del Herizo, y que se compone de 20 quintos: Malillo, la Relumbrosa, el Herizo, Baldefuentes, la Sisonera, la Casa, el Tamaral, mojón Blanco, Turquillas, las Pullas, Matamolo, Mentidera, la Peñuela, Zerro de las Carretas, Canalejas, el Carneril, el rubial, la Patuda y el carril, que hacen diez millares de maravedíes de ganado y son diez mil fanegas de tierra…”

 

En 1.740 había en el pueblo seis panaderías.

 

Durante la Guerra de la Independencia en las comarcas de Abenójar y Almodóvar del Campo en 1.809 se reunieron hasta 3.000 combatientes entre milicias y guerrilleros. Pero pese a los esfuerzos de los habitantes de la comarca, en 1.810 Abenójar cayó bajo el yugo francés.

 

La iglesia que había pertenecido a la orden militar de Calatrava, fue reedificada por el comendador Mayor, el Infante Don Carlos en 1.826, instalando en el alta mayor de la misma un magnífico retablo con 3 cuadros de la virgen de la Asunción, San Carlos Borromeo  y San Francisco de Asís.

 

Las Guerras Carlitas marcan el final del antiguo régimen. A la muerte de Fernando VII, Heredó el trono se hija Isabel II, suprimiendo así una de las leyes del antiguo régimen, la Ley Sálica, por lo cual sólo podían gobernar los varones. Para eliminar ésta ley se creó la pragmática Sanción, con lo que Isabel II seria la heredera del trono. Esto enfureció a los seguidores del hermano del rey,

 

Carlos María Isidro, que comenzaron una guerra civil que se alargaría durante siete años, desde 1.833 hasta 1.840.

 

Durante la guerra el pueblo se fortificó débilmente con lo que el 9 de noviembre de 1.836 sufrió innumerables pérdidas, cuando se aproximaban las tropas carlitas desde Cabrera, ya que tuvo que capitular con 15 hombres del provincial de Córdoba.

 

Según el Diccionario Geográfico-Histórico-Estadístico de Pascual Madoz en 1.846, Abenójar tenía: 724 habitantes, 168 casas de un solo piso y regular distribución, 8 calles, 4 empedradas y las otras de pavimento pizarroso, dos plazas pequeñas diagonales, una grande que encierra en un edificio que había sido reparado últimamente las casas consistoriales (con esto podemos deducir que el ayuntamiento fue restaurado por estas fechas), el pósito (una especie de silo) sin existencia alguna aunque con un crédito  de 864 fanegas, la cárcel y la escuela a la que acudían 70 niños y cuyo maestro percibía 100 ducados; por ultimo la iglesia recién reformada y dedicada a nuestra señora de la asunción.

 

Extramuros del pueblo (recordemos que fue fortificado débilmente en las Guerras Carlitas) y al norte se hallaba el cementerio algo deteriorado, un pozo de agua dulce y una fuente al noroeste.

 

En esta época, se cultivaban 2.500 fanegas de tierra de primera calidad, 800 de segunda y 1.700 de tercera. Las labores se hacían con 70 cabezas de ganado vacuno. En el pueblo se producen trigo, cebada y centeno y se criaba ganado lanar, cabrío y vacuno.

 

La mayoría de los habitantes se dedicaban a la labranza, excepto unos pocos que se dedicaban a exportar el sobrante de los cereales y a importar aceites, vino y aguardiente, productos de los que se carecían en el pueblo.

 

Por esta época, ya se comenzó a pensar en dar salida por medio de un canal a las aguas que se estancaban en las calles, ya que perjudicaban la salud de los vecinos.

 

En el año1.900, Abenójar  constaba de 553 edificios y 2.251 habitantes de los cuales algunos vivían en los caseríos de las minas y en el campo. En el término existían minas de plomo argentífero, canteras de mármol y dos colonias agrícolas: Navalmedio y morales Piñuela.

 

A partir de 1.911, el declive de la minería era importante ya que en años consecutivos, fueron cerrándose las minas El Horcajo (1.911), Villagutierrez (1.912) y La Gitana (1.913).

 

En el verano de 1.956 se procedió a levantar la cúpula y el tejado más alto de la iglesia, pues durante la guerra fue derrumbado y sustituido por una terraza, por lo que se tuvo que construir nuevamente, para volver a su estado a su estado primitivo. También se reformaron los tejados, terminando a finales del mismo año. En agosto de 1.957 se picó y enlució el interior del templo, las bóvedas y los muros. Se derrumbaron algunos retablos que no tenían ningún valor y al parecer: “poco gusto artístico”.

Finalmente quedó la iglesia nuevamente limpia a finales de 1.957. En febrero de 1.958, se monta un nuevo altar mayor, de mármol y con tres escalinatas. En mayo se pavimentan las naves y todo el interior, se descubre el arco que da acceso al baptisterio.

 

Esta forma se terminó a finales de mayo, justo a tiempo para las comuniones. En agosto de 1.958 se instala el retablo de la patrona del pueblo, la Virgen de la Encarnación en la nave izquierda.

Este retablo es obra del escultor sevillano Carlos Bravo Nogales.

Finalmente, se añade en 1.959 el retablo del patrón del pueblo, San Juan Bautista, en la nave derecha del templo, también obra del mismo escultor.

 

-          Patrimonio y lugares de interés:

 

-          Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

 

-          Cueva de los Muñecos

 

-          Pinturas Rupestres de la Cueva de la Graja.

 

-          Laguna de Michos.

 

-          Tablacaldera.

 

-          La Dehesa Boyal.

 

-          Las Fiestas

 

Destacar la Candelaria de San Antón, noche del 16al 17 de Enero, la Romería de Nuestra Señora de la Encarnación, el 2º fin de semana de Abril, las Fiestas en honor a San Isidro, el 15 de Mayo y las Fiestas Patronales de San Juan, del 23 al 26 de Junio.

 

-          La Gastronomía:

 Gachas de pito, ajoblanco, asadillo, caldereta de cordero, leche frita, cochifrito y queso de oveja artesanal.

 

-          Artesanía y Artes

 

Telares de nudos y paños y panadería artesanal tradicional.